Pequeño truco para ahorrar

Hoy os proponemos un pequeño consejo que puede ser útil y sobre todo económico. El truco consiste en fundir la mantequilla y engrasar el molde a la vez, algo bastante sencillo y recurrente.

Si vas a realizar una receta que exija utilizar mantequilla fundida, sólo tienes que poner un poco más de la mantequilla que solicita la receta en el recipiente que vas a utilizar para hornear e introducirlo en el horno mientras se está precalentando.

Por un lado se ahorra al no ensuciar otro recipiente para fundir la mantequilla, pues no habrá que lavarlo y en consecuencia no se gasta agua, jabón ni tiempo. Y también se ahorra en electricidad, pues no se pone en marcha el microondas o el fuego para fundir la mantequilla, se aprovecha que se está precalentando el horno.

Al introducir la mantequilla en el horno cuando éste se enciende, el calor es suave y fundirá la mantequilla lentamente, ahora bien, hay que estar pendiente y retirarla en cuanto se haya fundido, pues de lo contrario se irá tostando.

Una vez fundida la mantequilla, simplemente hay que verterla en el recipiente en el que están el resto de ingredientes, y casi sin hacer nada el molde de la tarta estará engrasado, simplemente será necesario terminar de untar bien la mantequilla por los lados del molde.

Esperamos que este truco os sea de ayuda para vuestras recetas y coméntanos si lo has puesto en práctica.

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